Canadá avanza hacia la prohibición de donaciones políticas en criptomonedas con apoyo transversal

La propuesta canadiense para vetar las donaciones políticas en criptomonedas dio un paso más hacia su aprobación el viernes, al avanzar en el Parlamento con respaldo de varios partidos y escasa oposición. El proyecto de ley C25, Strong and Free Elections Act, superó la segunda lectura en la Cámara de los Comunes y fue remitido a comisión para su revisión. En el sistema canadiense, esta votación indica un acuerdo general sobre los principios básicos del texto antes del examen pormenorizado y de posibles enmiendas. La norma prohibiría las contribuciones políticas realizadas en criptoactivos, junto con giros postales y productos de pago prepago, al considerarlos métodos de financiación de difícil trazabilidad. La prohibición se aplicaría en todo el ámbito federal: partidos registrados, asociaciones de distritos electorales, candidatos, aspirantes en contiendas de liderazgo y de nominación, y también terceros que financien publicidad electoral. Los receptores tendrían 30 días para devolver las aportaciones ilegales en criptomonedas o ingresarlas al Receiver General, el equivalente canadiense del Tesoro de EE. UU. La defensa del proyecto en el hemiciclo recayó en Kevin Lamoureux, secretario parlamentario liberal del líder del Gobierno en la Cámara, que coordina parte de la agenda legislativa y ejerce como portavoz en el debate. En su intervención inicial repasó cuestiones como deepfakes con IA, injerencias extranjeras y sanciones administrativas. Según la transcripción oficial, no mencionó las criptomonedas. Cuando un compañero liberal le pidió elegir entre tres prioridades —injerencia extranjera en nominaciones, transparencia en la financiación política o inteligencia artificial— Lamoureux optó por la IA. Varios diputados conservadores —el partido lo lidera Pierre Poilievre, que en la última campaña se presentó como favorable a las criptomonedas— plantearon dudas sobre las reglas de financiación política y la aplicación de nuevas restricciones. Aun así, el asunto no se convirtió en el eje de la discusión. Los conservadores apoyaron el envío del texto a comisión. Otros partidos de la oposición cuestionaron distintos elementos del proyecto, sin centrar sus críticas en la cuestión cripto. La escasa resistencia también refleja el limitado uso de criptoactivos en la política canadiense. Canadá permite técnicamente las donaciones en criptomonedas desde 2019, cuando Elections Canada las clasificó como contribuciones no monetarias, en especie, similares a bienes. Pese a ello, ningún gran partido federal ha aceptado públicamente este tipo de aportes y no se han divulgado contribuciones en elecciones recientes. El C25 no es nuevo. Su antecesor, el proyecto C65, incluía un texto idéntico sobre criptomonedas y decayó cuando el Parlamento fue prorrogado —suspendido sin disolución— en enero de 2025. El Chief Electoral Officer recomendó en 2022 endurecer la regulación de las donaciones en criptoactivos y, en noviembre de 2024, pasó a pedir una prohibición total, citando la seudonimidad y la dificultad para verificar la identidad de los donantes. En Estados Unidos, la tendencia va en sentido contrario. La Federal Election Commission permite donaciones en criptomonedas a campañas estadounidenses desde 2014. En el Reino Unido, una ley aprobada a principios de este año prohibió las donaciones en criptoactivos por el temor a que los activos digitales puedan ocultar el origen de dinero extranjero en la política británica.