BitMine suma 101.901 ETH pese a unas pérdidas no realizadas de 6.500 millones de dólares
BitMine Immersion Technologies, respaldada por Tom Lee (Fundstrat), volvió a aumentar su posición en Ethereum por segunda vez en apenas dos semanas, en una estrategia que sigue acumulando importantes pérdidas latentes.
La compañía comunicó el lunes que la semana pasada adquirió 101.901 ETH adicionales, elevando sus tenencias a cerca de 5,08 millones de ETH. Con ello, el conjunto de sus criptoactivos y sus reservas de caja asciende a unos 13.300 millones de dólares, según CoinDesk (fuente: Wu Shuo Blockchain).
La compra llega tras otra operación relevante realizada una semana antes, cuando BitMine incorporó 101.627 ETH, su mayor incremento desde diciembre. Aun así, la firma mantiene más de 6.500 millones de dólares en pérdidas no realizadas frente a una inversión total aproximada de 17.600 millones de dólares, reflejo de la volatilidad reciente del precio de Ethereum.
En bolsa, las acciones de BMNR, que cotizan en la Bolsa de Nueva York, acumulan una caída superior al 20% en lo que va de año, de acuerdo con datos de Yahoo Finance. Parte de la cartera, no obstante, genera ingresos: BitMine ha depositado en staking alrededor de 3,7 millones de ETH, obteniendo recompensas por contribuir a la seguridad de la red y la validación de transacciones, un flujo que puede sostenerse incluso en fases de precios a la baja.
Mercado: señales de estabilización
Mientras BitMine intensifica sus compras, el mercado cripto empieza a mostrar indicios tempranos de estabilización tras varios meses de retrocesos hasta marzo. Según TradingView, Ethereum recuperó la cota de 2.400 dólares la semana pasada después de haber tocado un mínimo cercano a 1.800 dólares a comienzos de año. Pese al rebote, el segundo mayor criptoactivo por capitalización sigue perdiendo aproximadamente un 23% en el año.
El movimiento coincide con el tono más firme reciente de las bolsas y otros activos de riesgo, señal de una mejora del apetito inversor. La volatilidad, aun así, subraya las dificultades de las tesorerías corporativas en cripto: las empresas que concentran grandes reservas de activos digitales quedan muy expuestas a oscilaciones de precio y pueden registrar abultadas pérdidas no realizadas en caídas de mercado incluso si continúan comprando. Estrategias como el staking aportan rentabilidad, pero a menudo no compensan descensos pronunciados del valor del activo, lo que mantiene el balance altamente sensible a los ciclos de mercado.