Bitcoin cae por debajo de los 60.000 dólares bajo la presión de varios frentes
CoinDesk informa de que, tras perder el nivel de 60.000 dólares, el mercado empezó a buscar explicaciones para la caída de bitcoin. Greg Cipolaro, jefe de investigación de NYDIG, señaló que la debilidad no responde a un único catalizador, sino a la acumulación simultánea de varias presiones que están lastrando a bitcoin y al conjunto del mercado cripto.
Rotación de flujos hacia la IA y la tecnología
El artículo sostiene que la inteligencia artificial sigue siendo uno de los relatos de crecimiento más sólidos en los mercados globales, lo que intensifica la competencia por el capital frente a los criptoactivos. Cipolaro apunta que el solapamiento entre inversores en IA y en cripto es mayor de lo que suele asumirse, dado que ambas temáticas atraen dinero que busca exposición a tecnologías emergentes y rentabilidades elevadas. Con las acciones vinculadas a la IA liderando el rendimiento, aparecen señales de trasvase de capital desde cripto hacia el sector tecnológico.
También se menciona que el mercado se prepara para una nueva ola de grandes salidas a bolsa tecnológicas. SpaceX, OpenAI y Anthropic figuran entre las candidatas más citadas. Para los inversores institucionales, este tipo de OPV suele implicar reservar liquidez con antelación y recortar posiciones existentes, lo que podría reducir temporalmente la demanda de criptoactivos.
Noticias del sector que deterioran el sentimiento
A la rotación de flujos se suman varios acontecimientos recientes que han pesado sobre el ánimo del mercado. El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, afirmó que las autoridades incautaron aproximadamente 1.000 millones de dólares en criptoactivos vinculados a Irán. Aunque apenas se han difundido detalles, el anuncio reactivó el debate sobre el alcance de la acción gubernamental y el grado de control sobre los activos digitales.
Los riesgos asociados a la computación cuántica han vuelto al primer plano. Según investigaciones citadas, los recursos necesarios para atacar sistemas de cifrado ampliamente utilizados podrían estar disminuyendo más rápido de lo previsto. Aunque el riesgo aún no se ha materializado en impactos reales, estas discusiones tienden a amplificar el tono de aversión al riesgo cuando los precios están debilitados.
Otro elemento recurrente es la venta por parte de Strategy de 32 bitcoins. Por volumen, la operación —aproximadamente 2,5 millones de dólares— tiene un efecto limitado sobre la oferta, pero su carga simbólica es mayor. En los últimos años, Strategy se ha considerado uno de los compradores corporativos más constantes de bitcoin. Incluso una venta reducida puede llevar a algunos inversores a replantearse si ese respaldo comprador de largo plazo sigue intacto.
Señales on-chain cerca de zonas históricas de suelo
Pese a la presión en precios, Cipolaro cree que los indicadores on-chain se aproximan a áreas relevantes de suelo vistas en ciclos anteriores. La ratio MVRV de bitcoin ha caído a 1,2. El porcentaje de la oferta en circulación con beneficios ha bajado por debajo del 50%. Históricamente, ambas métricas han sido habituales en fases de depuración del mercado.
Aun así, subrayó que el ajuste actual es menos profundo que en anteriores mercados bajistas. Según los datos citados, bitcoin ha retrocedido cerca de un 53% desde su máximo de alrededor de 126.000 dólares en octubre del año pasado, por debajo de descensos previos del 75% al 90%. En tiempo, la caída acumula unos 242 días desde el pico, también menos que en la mayoría de ciclos bajistas anteriores, que normalmente tardaban cerca de un año en marcar mínimos.
El mercado podría estar valorando dos lecturas: que la participación institucional ha cambiado el patrón cíclico de bitcoin, o que, aunque el mercado ya ha pasado por un reajuste importante, aún no ha llegado a una fase de liquidación total.
El artículo concluye que los datos on-chain reflejan una corrección sustancial de la valoración y que la zona de suelo se aproxima. No obstante, si el mínimo ya se ha alcanzado dependerá de si la demanda institucional ha alterado de forma estructural el ciclo o si simplemente ha pospuesto una corrección más profunda.