Bitcoin Depot se acoge al Capítulo 11 y apaga su red de más de 9.000 cajeros de bitcoin
Bitcoin Depot, el mayor operador de cajeros automáticos de bitcoin (BTM) de Norteamérica, ha solicitado protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 y ha clausurado toda su red, formada por más de 9.000 máquinas, según CoinDesk.
El consejero delegado, Alex Holmes, atribuyó el desplome de la compañía cotizada a un entorno regulatorio cada vez más adverso. En un comunicado, la empresa señaló que el marco normativo para los operadores de BTM "ha cambiado de forma significativa", hasta el punto de que su modelo de negocio "ya no es viable". Holmes explicó que los estados han ido imponiendo obligaciones de cumplimiento más estrictas —incluidos nuevos límites por transacción— y que, en algunas jurisdicciones, se han aplicado restricciones o prohibiciones directas a la operativa de estos terminales. También citó un aumento de la litigiosidad y de las acciones de supervisión y sanción. A su juicio, esta ofensiva "ha tenido un impacto significativo" en el negocio y en la situación financiera de Bitcoin Depot.
Holmes aseguró que la compañía agotó las alternativas antes de recurrir a los tribunales: "Tras evaluar todas las opciones, decidimos iniciar este proceso supervisado por la corte para facilitar un cierre ordenado de las operaciones y la venta de los activos de la empresa".
El procedimiento estará bajo la supervisión del Tribunal de Quiebras de EE. UU. para el Distrito Sur de Texas e incluirá los asuntos relacionados con la entidad canadiense de Bitcoin Depot, ya que la compañía prevé iniciar procesos de reestructuración separados en Canadá.
La presión financiera venía intensificándose en los meses previos. La empresa registró, según la información disponible, una caída interanual de ingresos del 49,2% en el primer trimestre de 2026 y unas pérdidas netas de 9,5 millones de dólares, frente a un beneficio neto de 12,2 millones en el mismo periodo del año anterior. En bolsa, la acción se ha desplomado un 79,48% en los últimos seis meses, en un contexto de salida de inversores por la incertidumbre regulatoria.
Los problemas se han agravado tras varios contratiempos este año. La compañía relevó a su cúpula directiva en marzo de 2026 y nombró a Holmes como CEO poco después de suspender su licencia de transmisión de dinero. Un mes más tarde, comunicó un ciberataque contra sus sistemas de TI que derivó en el robo de 3,7 millones de dólares de sus monederos de criptomonedas.
A principios de este mes, su filial canadiense atravesó dificultades ante el descenso de los ingresos procedentes de los cajeros y un mayor escrutinio regulatorio. La empresa también afronta litigios en curso, incluido un conflicto por daños y perjuicios por 18,5 millones de dólares.
La presión regulatoria se extiende al sector. Tennessee se convirtió en el segundo estado en prohibir los cajeros de bitcoin, tras Indiana en abril. El Gobierno de Canadá también ha planteado propuestas de prohibiciones similares.