Bitcoin Depot se acoge al Capítulo 11 y apaga 9.276 cajeros automáticos de bitcoin
Bitcoin Depot, que llegó a ser el mayor operador de cajeros automáticos de bitcoin de Norteamérica, se ha acogido al Capítulo 11 de la ley concursal en Estados Unidos y ha iniciado el cierre de su actividad tras desconectar toda su red de quioscos. La compañía, con sede en Atlanta, presentó voluntariamente la solicitud el lunes ante el Tribunal de Quiebras de EE. UU. para el Distrito Sur de Texas y afirmó que venderá activos mediante un proceso ordenado y supervisado por el tribunal.
En su punto máximo del año pasado, Bitcoin Depot operaba 9.276 quioscos en Estados Unidos, Canadá y Australia, que permitían a los clientes convertir efectivo en bitcoin en puntos de venta minoristas. La empresa debutó en el Nasdaq en 2023.
Los resultados preliminares del primer trimestre ya anticipaban el deterioro: los ingresos se hundieron un 49% interanual, pasó de un beneficio de 12,2 millones de dólares a una pérdida de 9,5 millones, y el beneficio bruto cayó un 85%, hasta 4,5 millones de dólares.
El consejero delegado, Alex Holmes, atribuyó el retroceso principalmente a un entorno regulatorio más exigente. Según explicó, varios estados han impuesto obligaciones de cumplimiento más estrictas, nuevos límites de transacción y, en algunas zonas, restricciones o prohibiciones directas sobre la operativa de cajeros automáticos de bitcoin. "Estos acontecimientos han afectado de manera sustancial al negocio y a la situación financiera de Bitcoin Depot. En estas circunstancias, el modelo de negocio actual de la compañía no es sostenible", señaló Holmes.
La empresa también afronta presión legal: los fiscales generales de Massachusetts e Iowa lideran una demanda de alto perfil que sostiene que Bitcoin Depot facilitó estafas con criptomonedas.
El sector de los cripto-ATM en general está bajo una vigilancia creciente. Las pérdidas por fraude en cajeros automáticos de criptomonedas alcanzaron el año pasado un récord de 389 millones de dólares, un 58% más que el año anterior, lo que ha intensificado la actuación de reguladores y fiscales.
Las filiales canadienses de Bitcoin Depot quedan incluidas en el procedimiento concursal estadounidense, mientras que el resto de operaciones fuera de EE. UU. se irán cerrando conforme a la normativa local.
El colapso se produce en un momento en que el conjunto de la industria cripto registra un mayor interés institucional a través de ETF y lo que se ha descrito como avances recientes en la Clarity Act, un contraste que subraya la brecha entre las dificultades de la infraestructura minorista y la adopción por parte de inversores institucionales.