Resumen de mercado (7 de abril): el empleo no agrícola supera los 178.000; Trump lanza un ultimátum a Irán

Autor: Shenchao TechFlow Acciones de EE. UU.: cuatro sesiones al alza con una cuenta atrás de alto riesgo Tras un fin de semana largo de tres días, Wall Street arrancó la semana con dos focos a la vez: un dato de empleo muy por encima de lo previsto y un ultimátum presidencial ligado a Irán. El viernes, con el mercado estadounidense cerrado, el informe de empleo no agrícola de marzo sorprendió al alza: 178.000 nuevos puestos, frente a los 60.000 que estimaba el consenso. La tasa de paro bajó del 4,4% al 4,3%. El impulso principal llegó de la sanidad (+76.000), después de que 31.000 enfermeras volvieran al trabajo tras el fin de la huelga de Kaiser Permanente en febrero. La construcción sumó 26.000 empleos, transporte y almacenamiento 21.000 y manufacturas 15.000. En sentido contrario, el Gobierno federal recortó 18.000 puestos y el sector financiero perdió 15.000. También destacaron las revisiones: el dato de febrero fue revisado de 92.000 a 133.000. Con ello, el crecimiento medio mensual del empleo en el primer trimestre se situó en 68.000, un ritmo que hace dos años habría encendido alertas de recesión. En 2026, el contexto es distinto: un estudio reciente de la Fed de Dallas apunta a que, por la fuerte caída de la inmigración y una menor participación laboral, el empleo "de equilibrio" para mantener estable el paro se ha acercado a cero. Dicho de otro modo, 68.000 podría ser el nuevo normal, no necesariamente una señal de debilidad. El mercado se inclinó por la lectura optimista. El Dow Jones subió 165 puntos (+0,36%) hasta 46.669,88; el S&P 500 avanzó un 0,44% hasta 6.611,83; y el Nasdaq ganó un 0,54% hasta 21.996,34. El S&P 500 encadenó su cuarta subida consecutiva, la racha más larga desde enero. El contrapunto lo puso el ISM de servicios, con una combinación inquietante: el índice general cayó a 54 (sigue en zona de expansión), pero el componente de precios saltó a 70,7, máximo desde octubre de 2022, mientras el componente de empleo se hundió a 45,2, mínimo desde diciembre de 2023. En términos simples: las empresas suben precios y recortan empleo, una señal clásica de estanflación. La rentabilidad del Treasury a 10 años subió hacia el 4,35% tras el informe de nóminas. El mensaje del bono es nítido: el mercado deja de contar con recortes. Caldwell, de Morgan Stanley, lo resumió así: "Este dato da a la Fed más confianza para mantenerse". Incluso empieza a aparecer una probabilidad, aunque pequeña, de subidas de tipos este año. Por valores, las grandes tecnológicas sostuvieron el tono: Alphabet y Amazon subieron más de un 1%, Micron Technology avanzó un 3,2%. Boeing lideró el Dow con +1,92%. Tesla volvió a ceder (-2,2%). Brinkman, de JPMorgan, mantuvo su valoración de "significativamente infravalorada" y un precio objetivo de 145 dólares, lo que implica un 60% de caída frente a niveles actuales. Señaló una anomalía: la cotización de Tesla está un 50% por encima de junio de 2022, cuando las entregas tocaron techo, pero las entregas del primer trimestre quedaron en más de un millón de unidades por debajo de las expectativas que entonces manejaban los analistas. El Dow Transportation Index se desplomó un 9% en las últimas tres sesiones, su mayor caída en tres días desde la venta masiva del "Día de la Liberación" en abril del año pasado. United Airlines bajó más de un 6%, Uber cayó un 3,5% y XPO otro 3,5%. Los valores sensibles al petróleo vuelven a enviar una advertencia: el miedo a la desaceleración no ha desaparecido. Geopolítica: ultimátum de Trump y negociaciones a contrarreloj Lo que más tensionó el ánimo del mercado fue que Trump reiteró en rueda de prensa que, si Irán no reabre el Estrecho de Ormuz antes de las 20:00 del martes, Estados Unidos destruirá centrales eléctricas y puentes en Irán. En Truth Social escribió: "El martes será el Día de las Centrales y el Día de los Puentes, todo junto. ¡Sin precedentes!". Al mismo tiempo, varias vías diplomáticas trabajan sin pausa. Axios informó de conversaciones entre Estados Unidos, Irán y mediadores regionales sobre un posible alto el fuego de 45 días. Reuters también señaló que Irán y Estados Unidos han recibido una propuesta de paz que incluye un "alto el fuego inmediato y la reapertura del estrecho". Hasta el momento de publicación, ninguna parte la había aceptado formalmente. Petróleo: una noche de vértigo en 119 dólares El domingo por la noche, cuando reabrió el mercado de futuros, tanto el WTI como el Brent se dispararon a 119 dólares, el nivel más alto desde la guerra Rusia-Ucrania de 2022. Aún más inusual, ambos llegaron a cotizar al mismo precio. Normalmente, el WTI negocia con un descuento de 3 a 7 dólares frente al Brent; esa paridad sugiere distorsiones bajo presión extrema. Más tarde, los rumores de un alto el fuego enfriaron los precios. Al cierre de la renta variable estadounidense del lunes, el WTI bajó hacia 112 dólares, aunque seguía por encima del cierre del jueves pasado (111,54). El mercado afronta un escenario binario: si se alcanza algún tipo de acuerdo antes del martes a las 8:00, el crudo podría caer 20–30 dólares en 48 horas; si Trump ordena ataques contra infraestructuras iraníes, podría saltar a 130 o incluso 150. Analistas añaden un riesgo menos visible: aunque el conflicto terminara mañana, el sistema global de refino ya habría sufrido daños estructurales tras seis semanas de interrupciones. Recuperar transporte y capacidad de refino llevaría meses. "Más alto durante más tiempo" deja de ser un eslogan. Oro: el refugio espera El oro se movió el lunes en un rango estrecho de 4.660–4.680 dólares por onza, con volatilidad mínima. A 24 horas de una ventana crítica, ni se disparó (apuesta por escalada) ni se hundió (apuesta por paz): se mantuvo a la espera. Desde el máximo histórico de 5.595 dólares en enero, el oro ha corregido cerca de un 17%. En términos estructurales, la zona 4.600–4.700 parece estar formando una base. El informe mensual de seguimiento de oro de State Street plantea un escenario central de 4.750–5.500 (50% de probabilidad) y un escenario alcista de 5.500–6.250 (35%). Considera 4.400–4.600 como "soporte fuerte". Un dato que pasa desapercibido: la cuota del dólar en las reservas mundiales de divisas ha caído a su mínimo desde 1994 (en torno al 40%), mientras la del oro sube a su máximo desde 1991 (cerca del 30%). Los bancos centrales están actuando en consecuencia. Cripto: rebote por esperanzas de tregua, pero sin convicción El lunes, el mercado cripto registró su mayor rally en varias semanas. Según CoinDesk, Bitcoin subió alrededor de un 3,5% hasta 69.700 dólares, superando brevemente los 69.200 en la sesión. Ethereum avanzó un 4,8% a 2.149. La capitalización global rebotó a 2,45 billones de dólares. El detonante inmediato fueron rumores de alto el fuego. La propuesta de una tregua de 45 días y la reapertura del estrecho dio algo de oxígeno a los activos de riesgo. Los datos on-chain sugieren que el movimiento estuvo impulsado más por cierres de cortos que por nuevas posiciones largas: el interés abierto cayó un 8% durante el rebote, las tasas de financiación siguen en negativo (0,003%) y la prima anualizada de los perpetuos se comprimió al 0,12%, mínimo desde marzo de 2024. El volumen está un 18% por debajo de la media de 30 días. El precio sube, la convicción no. Movimiento relevante: Strategy (antes MicroStrategy) comunicó que compró otros 330 millones de dólares en Bitcoin entre el 1 y el 5 de abril, reforzando su posición como mayor tenedor corporativo de BTC. Su acción subió un 4,7% el lunes, frente al +3,7% de Bitcoin. La compañía mantiene alrededor de 58.000 millones de dólares en Bitcoin, aunque BTC cae cerca de un 20% en lo que va de año. El índice Fear & Greed repuntó ligeramente de 8 a 13, pero sigue en "miedo extremo", séptima semana consecutiva por debajo de 25. La estadística histórica aporta cierto consuelo: desde 2018, cada vez que el índice bajó de 15, la rentabilidad mediana de Bitcoin 90 días después fue del 38,4%. El matiz: este suelo no es necesariamente un espejismo. Bitcoin tiene una resistencia técnica en 71.500, nivel que ha fallado en varias ocasiones. Si se confirma una tregua y el petróleo cae con fuerza, podría romperse con claridad. Si el martes trae explosiones en lugar de paz, volverá a ponerse a prueba el soporte de 65.000. Claves del día: 48 horas que lo cambian todo A 7 de abril, con la guerra EE. UU.-Irán entrando en la cuenta atrás final de su sexta semana, todos los activos se mueven bajo el mismo reloj: - Acciones de EE. UU.: el S&P 500 encadena cuatro subidas y avanza un 0,44% hasta 6.611,83. Las nóminas no agrícolas (178.000) superan ampliamente las previsiones, pero el repunte de precios en ISM servicios y el desplome del componente de empleo apuntan a estanflación. - Petróleo: el WTI rozó los 119 dólares el domingo por la noche y retrocedió a 112, entre el ultimátum de Trump sobre "centrales" y los rumores de alto el fuego. - Oro: el metal aguarda definición en 4.660–4.680, con compras de bancos centrales sosteniendo el suelo. - Cripto: Bitcoin rebota a 69.700 impulsado por cierres de cortos y expectativas de tregua. Strategy compra otros 330 millones de dólares en BTC. Índice de miedo en 13. El mercado se reduce a una sola pregunta: antes de las 20:00 del martes, ¿habrá acuerdo de alto el fuego o orden de bombardeo? Si se pacta una tregua de 45 días, el crudo podría volver a la franja de 80–90 dólares en cuestión de días, impulsando un fuerte rally en bolsa, y Bitcoin podría acercarse a 75.000. Si Trump ejecuta su amenaza del "Día de las Centrales", el petróleo podría apuntar a 130, el S&P 500 podría volver a probar su mínimo anual y el mercado cripto podría quedar de nuevo inundado de pánico. En 48 horas, se conocerá la respuesta.