Balancer plantea una reforma a gran escala de la economía de BAL y una reestructuración operativa

Autor original: KarenZ, Foresight News. El 3 de noviembre de 2025, Balancer, uno de los protocolos DeFi veteranos, sufrió un incidente de seguridad con pérdidas superiores a 120 millones de dólares, el mayor de su historia. El golpe, no obstante, no se limita a la cifra: los datos financieros incluidos en su propuesta más reciente dibujan un escenario ya deteriorado. Según esas cifras, las comisiones anualizadas del protocolo rondan los 1,65 millones de dólares, pero el ingreso anualizado estimado para la DAO se queda en 290.000 dólares (17,5%). El resto se distribuye entre varios destinatarios, incluidos tenedores de veBAL, "core pools" y el programa Balancer Alliance. En paralelo, BAL mantiene una emisión inflacionaria anual de aproximadamente 3,78 millones de tokens, que a precios actuales implica una presión vendedora sostenida de unos 580.000 dólares, con una valoración totalmente diluida (FDV) de BAL de solo 11 millones de dólares. El presupuesto operativo anual alcanza 2,87 millones de dólares frente a ingresos anualizados de 290.000 dólares: un déficit de 2,58 millones. La tesorería de la DAO (excluyendo BAL) dispone de 10,3 millones de dólares, lo que, al ritmo actual, deja un margen inferior a cuatro años. Tras el incidente, el TVL también se deterioró: cayó de 800 millones de dólares a unos 300 millones y siguió bajando hasta situarse por debajo de 160 millones. En su máximo de 2021, Balancer superó los 3.000 millones de dólares de TVL. Fuente: DefiLlama. En este contexto, Balancer llega a un punto de inflexión. El 23 de marzo de 2026, el equipo central presentó a la vez dos propuestas clave de gobernanza: una reforma integral de la tokenómica de BAL y una reestructuración del modelo operativo. El mensaje común es abandonar el crecimiento impulsado por emisiones y orientar el protocolo a una operativa sostenible basada en ingresos. Reestructuración operativa: recorte de plantilla y un 34% menos de presupuesto La propuesta plantea disolver formalmente Balancer Labs y que su equipo técnico principal pase a trabajar como contratistas para Balancer OpCo Limited, que seguiría actuando como entidad legal representativa de la DAO. La organización pasaría de unas 25 personas a 12,5 equivalentes a tiempo completo (incluidos proveedores exclusivos como Beets y MAXYZ). El presupuesto anual bajaría de 2,87 millones de dólares a 1,9 millones, un recorte del 34%. También se simplifica de forma notable la cartera de producto. El foco se concentraría en tres líneas con viabilidad comercial probada: Boosted Pools (producto insignia), reCLAMM (a relanzar tras corregir vulnerabilidades y con posible cambio de nombre) y LBP (Token Launch Pool, operado de manera oportunista). Iniciativas exploratorias como productos estructurados tipo ETF, optimizadores de rentabilidad o herramientas de liquidez basadas en IA solo avanzarían si se alcanzan KPIs centrales. La presencia onchain también se reduce. Mantener V2 y V3 en más de nueve cadenas se considera inviable. Se conservan cuatro redes núcleo: Ethereum, Gnosis, Arbitrum y Base. El resto de despliegues se revisará caso por caso según ingresos por comisiones y costes operativos; los que no cumplan criterios se cerrarán. Reforma tokenómica: giro completo, no ajustes marginales Fin de las emisiones de BAL y retirada de veBAL Si la propuesta se aprueba, Balancer eliminará las emisiones de incentivos en BAL sin periodo de transición. A la vez, se descontinuará oficialmente el mecanismo de gobernanza veBAL. Tras la última distribución quincenal de comisiones, los tenedores dejarán de recibir recompensas económicas; su veBAL bloqueado pasará a ser únicamente un token de gobernanza hasta expirar al final del periodo de bloqueo. El equipo justifica la decisión por debilidades estructurales del modelo desde su diseño: concentración de poder y riesgo de control oligárquico. En la práctica, Aura Finance (metagobernanza de veBAL) y grandes "whales" han acumulado poder de voto, desplazando la voz de la comunidad. El mecanismo habría derivado en un ciclo de incentivos donde los fondos del protocolo fluyen hacia intermediarios que terminan redirigiendo más incentivos hacia sí mismos. Balancer reconoce que el experimento inspirado en Curve no ha dado el resultado esperado. Como compensación por la eliminación de los derechos económicos de veBAL, Balancer propone un programa de 500.000 dólares en pagos directos en efectivo a los titulares de veBAL. Todas las comisiones pasan a la tesorería; se reduce el "take" de V3 La propuesta redirige el 100% de las comisiones del protocolo a la tesorería de la DAO: comisiones de swaps en V2 y V3, comisiones de rendimiento y comisiones de LBP, sustituyendo el reparto multiparte anterior. Al mismo tiempo, el porcentaje de comisiones del protocolo en V3 se reduce del 50% al 25%, elevando la parte para proveedores de liquidez al 75% desde el 50% anterior. El diseño persigue dos objetivos: cortar dinámicas de "circular economy" para que la tesorería reciba ingresos utilizables y mejorar el atractivo para LPs aceptando una menor captura de comisiones a cambio de más liquidez orgánica y volumen real. Balancer estima que, tras la reforma, los ingresos anualizados de la DAO podrían situarse en torno a 1,22 millones de dólares, más de cuatro veces los 290.000 dólares actuales. Salida a NAV: quemar BAL a 0,16 dólares y recibir stablecoins La tesorería destinaría el 35% de sus activos (actualmente unos 3,6 millones de dólares) a un mecanismo de salida, no para comprar BAL en mercado secundario, sino para habilitar un canal "Burn for Stablecoin". Los tenedores podrían enviar BAL a un contrato para su quema y recibir stablecoins al precio NAV (valor neto de activos) estimado en 0,16 dólares por token. La ventana se abriría 12 meses después de la aprobación y permanecería abierta 12 semanas. Las stablecoins no usadas volverían a la tesorería al cierre. El periodo de espera de 12 meses busca permitir que participen quienes tengan veBAL desbloqueándose gradualmente. En el momento de redactar esta nota, BAL cotiza a 0,1548 dólares, por debajo del NAV. La salida a NAV ofrece una alternativa más ordenada que vender con descuento en el mercado. Si el canal se utilizara al máximo, se quemarían aproximadamente 22,7 millones de BAL, cerca del 35% de la oferta en circulación y unas seis veces la emisión inflacionaria anual actual. ¿Nueve años de margen? Con ambas propuestas aprobadas, el modelo financiero del equipo proyecta: ingresos anuales de la DAO de unos 1,22 millones de dólares (asumiendo recuperación del TVL tras la rebaja del "take" en V3), gastos operativos anuales de 1,9 millones, desembolso de recompra/salida de unos 3,6 millones y 500.000 dólares adicionales de compensación por veBAL. Tras ejecutar la salida y la compensación, la tesorería conservaría alrededor de 6,2 millones de dólares. El déficit anual bajaría desde unos 2,6 millones a 700.000 dólares, lo que elevaría la vida teórica a casi 9 años. El equipo subraya que el escenario depende de supuestos exigentes: que la reducción de la comisión del protocolo en V3 impulse TVL orgánico; que un equipo más pequeño sostenga operaciones, seguridad y mantenimiento; y que los productos principales, especialmente reCLAMM, vuelvan a atraer al mercado tras las correcciones. Si alguno de esos elementos falla, el margen de nueve años se acortará con rapidez. Además, se fija una condición de seguimiento: si los ingresos mensuales de la DAO se mantienen por debajo de 60.000 dólares durante tres meses consecutivos, deberá presentarse a la comunidad una propuesta revisada. En la práctica, Balancer plantea una reforma de alta intensidad: renuncia a veBAL y al complejo reparto multiparte para volver a un esquema simplificado donde la sostenibilidad dependa de comisiones reales, no de emisiones de nuevos tokens. El desenlace dependerá del mercado y del tiempo.