Bancos chinos suben los tipos de los depósitos en dólares para frenar la fortaleza del yuan
Los bancos chinos están pagando más por retener dólares. Al menos cinco entidades —entre grandes bancos estatales y bancos de capital mixto— han elevado los tipos de interés de los depósitos en dólares estadounidenses con el objetivo de moderar la apreciación del yuan frente al billete verde.
El yuan acumula una subida superior al 3% frente al dólar en lo que va de 2026, un ritmo que no convence a las autoridades. La estrategia es simple: incentivar a las empresas a mantener sus dólares en dólares, en lugar de cambiarlos a yuanes y añadir presión alcista sobre la divisa.
Tipos al nivel de la SOFR y por qué importa
Los tipos de los depósitos corporativos en dólares en estas entidades han subido hasta situarse aproximadamente en línea con la US Secured Overnight Financing Rate (SOFR), o incluso por encima. La SOFR se sitúa actualmente en el 3,61%. El mensaje para los exportadores es directo: pueden obtener una rentabilidad competitiva dejando los dólares en una cuenta doméstica.
El giro contrasta con la política de años anteriores. En 2023, los tipos de los depósitos en dólares estuvieron topados en el 2,8% durante algunos periodos. Entonces, el Banco Popular de China (PBOC) presionaba a las entidades para reducir lo que ofrecían, ya que el problema era el inverso: el yuan se debilitaba y se buscaba desincentivar el acaparamiento de dólares. A comienzos de 2025, el PBOC ordenó recortes adicionales en los tipos aplicables a los depósitos en dólares, reforzando el mismo enfoque. La lógica era clara: si mantener dólares rinde poco, las empresas tienden a convertirlos a yuanes, lo que apoya la moneda.
Ahora el péndulo se ha movido al otro extremo. Con un yuan demasiado fuerte y en poco tiempo, el manual de actuación se ha invertido.
Qué está impulsando la fortaleza del yuan
La apreciación se atribuye en gran parte al dinamismo de las exportaciones. Las compañías chinas están generando importantes entradas de dólares por ventas en el exterior; cuando esos dólares se convierten a yuanes en el mercado doméstico, empujan la divisa al alza.
El PBOC no ha confirmado públicamente un cambio de política. No se trata de un gran anuncio de política monetaria, sino de un ajuste selectivo y discreto: los bancos suben los tipos, las empresas responden al incentivo y la presión sobre el tipo de cambio se reduce sin necesidad de comparecencias.
Implicaciones para los inversores
El paso de un techo del 2,8% en 2023 a niveles que igualan o superan el 3,61% en un plazo aproximado de tres años subraya lo reactiva que puede ser la política monetaria china. La constante no es la coherencia, sino el pragmatismo.
Si las empresas optan por mantener dólares dentro del sistema bancario doméstico en lugar de convertirlos, se alteran los flujos de capital, con potenciales efectos sobre la liquidez en distintos mercados. Históricamente, un yuan fuerte se ha asociado con periodos de menor salida de capitales desde China, y en ciclos anteriores eso se ha vinculado a una menor demanda de Bitcoin y otros criptoactivos como instrumentos de cobertura.