El giro de la Fed presiona a los metales preciosos y sitúa al oro en un rango de 4.000–4.800 dólares por onza en 2026
El análisis atribuye la evolución de los metales preciosos en el primer semestre de 2026 al cambio en las expectativas de política de la Reserva Federal, tras el diagrama de puntos del FOMC de junio que elevó al 3,8% la previsión del tipo terminal para 2026 y mostró a nueve miembros a favor de subidas antes de fin de año. A ello se suman la tensión en Oriente Medio, que elevó la inflación energética y llevó el IPC de mayo al 4,2%, y unos datos de empleo en EE. UU. sólidos, reforzando las expectativas de endurecimiento monetario. El oro queda bajo presión con una oscilación prevista entre 4.000 y 4.800 dólares por onza, mientras que la plata se movería entre 50 y 80 dólares por onza por el cruce de menor demanda industrial y un déficit de oferta. Las compras continuadas de oro por parte de bancos centrales aportan soporte a medio y largo plazo.