Las petroleras de EE. UU. apuntan a su mayor salto de beneficios en años y se arriesgan a un choque con Trump por los precios en surtidor
Las grandes petroleras de EE. UU. se preparan para presentar sus mayores beneficios trimestrales desde 2022, un escenario que podría tensar su relación con el presidente Donald Trump en plena presión para abaratar la gasolina antes de las elecciones legislativas de noviembre. Trump ha dicho que quiere que la media nacional baje a cerca de $2.50 por galón, frente al nivel actual de alrededor de $3.85. La administración ha instado al Departamento de Justicia a investigar un posible encarecimiento abusivo y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió de posibles medidas administrativas si los precios en surtidor no caen con fuerza. El sector sostiene que las cotizaciones minoristas dependen de varios componentes —incluidos márgenes de refino, distribución, marketing e impuestos— y que la estrechez de inventarios y los costes regulatorios pesan sobre los márgenes.