Bell Bay Aluminium afronta un desfase de 60 millones de dólares australianos en su acuerdo eléctrico con 550 empleos en juego
La planta de aluminio Bell Bay, en Tasmania, afronta un desfase de alrededor de 60 millones de dólares australianos al año en costes eléctricos, según dijo en el Parlamento el ministro de Energía, Nick Duigan, lo que pone en riesgo más de 550 empleos. Duigan sostuvo que el respaldo federal es clave y recordó que la Commonwealth destinó cerca de 1.000 millones de dólares al complejo de Boyne, en Queensland, y cientos de millones a Tomago, en Nueva Gales del Sur. La controversia se centra en la exclusión de Bell Bay del plan de créditos para la Producción de Aluminio Verde, dotado con 2.000 millones de dólares, pese a compromisos explícitos asumidos antes de las elecciones federales del año pasado.