Bitcoin firma su peor semana desde el colapso de FTX y cae por debajo de los 60.000 dólares
Según Huo Xing Finance, Bitcoin perdió la cota de los 60.000 dólares la semana pasada, en lo que supone su peor desempeño semanal desde la quiebra del exchange FTX en 2022. En los siete días hasta el domingo pasado, la criptomoneda retrocedió un 16% y ya ha corregido más de un 50% desde su máximo histórico de más de 126.000 dólares marcado en 2025.
Varios analistas de mercado advierten de que el rebote actual podría no ser sostenible y de que el activo aún no habría tocado suelo en este ciclo. Griffin Ardern, cofundador de Primal Fund, afirmó que el mercado sigue lejos de un "suelo real".
En paralelo, los ETF al contado de Bitcoin en EE. UU. encadenan 13 sesiones consecutivas con salidas netas, por un total aproximado de 5.500 millones de dólares. A ello se suma que Bitcoin perforó la semana pasada la media móvil de 200 semanas, un nivel de soporte clave seguido de cerca por el mercado, lo que ha vuelto a erosionar la confianza.
Paul Howard, directivo senior de la firma de trading cripto Wincent, describió el entorno como un "mercado bajista silencioso" y señaló que la ruptura de la media de 200 semanas actúa como una confirmación relevante de la entrada en fase bajista.
Los analistas atribuyen parte de la presión a las tensiones persistentes entre EE. UU. e Irán, al giro en las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal y a la fortaleza del empleo en Estados Unidos, factores que están llevando al mercado a reajustar las previsiones de tipos. Un escenario de tipos elevados suele ser negativo para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Además, parte del capital estaría rotando desde el mercado cripto hacia la inteligencia artificial y las acciones tecnológicas.
Pese a la corrección, el ajuste es menos profundo que en ciclos bajistas anteriores, cuando Bitcoin solía recortar alrededor de un 80% desde máximos, frente a la caída de cerca del 50% en esta ocasión. Algunos operadores avisan de que, si el contexto macroeconómico se deteriora y las empresas con grandes tenencias de Bitcoin afrontan presiones de financiación, podrían materializarse nuevos riesgos a la baja.